Propósitos de curso nuevo para disfrutar de Madrid

Hola a todos.

Aunque todavía estamos a mediados de agosto, de resaca de las tres verbenas más castizas (San Cayetano, San Lorenzo y la Paloma) y de vez en cuando nos sintamos como Eduardo Noriega en esta escena de ‘Abre los ojos’ porque todos los madrileños están de vacaciones, en Escuela L2 tenemos ya la vista puesta en el próximo año (año escolar, claro).

Si septiembre será para nosotros el inicio de clases, la vuelta a la rutina y, esperamos, el principio de  una nueva fase en nuestro proyecto; para vosotros, nativos y extraños, será la oportunidad perfecta de aprovechar la ciudad sin arriesgaros a un desmayo por lipotimia pero con un tiempo que invita a estar fuera, disfrutando del día y de la noche de Madrid. No es necesario que llegue enero para hacer una lista de propósitos, por eso os invitamos a que empecéis a descubrir todo lo que os puede ofrecer esta preciosa ciudad desde hoy mismo. Os dejamos algunas ideas para volver de las vacaciones con ganas.

 

Idea nº 1: ponte en plan cultureta

Si todavía pensáis que hace demasiado calor para estar en la calle, los museos del Paseo del Arte tienen exposiciones temporales que no os dejarán indiferentes. El Reina Sofía y el Thyssen-Bornemisza se complementan para dar una visión global del arte Pop. Si el segundo revisita esta rama del arte con la exposición ‘Mitos del Pop‘ (hasta el 14 de septiembre), para la cual han traído muestras de artistas como Warhol o Lichtenstein, el primero cuenta con un monográfico que cubre más de 60 años de producción artística de Richard Hamilton (hasta el 13 de octubre). ¿Lo mejor de toda esto? Que con la entrada #MadridEsPop podréis visitar las dos exposiciones por 13 euros. 

Si, por el contrario, sois más de arte clásico, no os podéis perder la exposición que el Museo del Prado ofrece sobre El Greco y su relación con la pintura moderna (hasta el 5 de octubre). 

Y si lo que os interesa es ver las exposiciones permanentes o simplemente pasear al fresquito, el ‘Abono Paseo del Arte’, que podéis comprar en taquilla, os permitirá visitar los tres museos por 25,60.

 

Idea nº 2: vuélvete un fashion-victim

Sin embargo, mucha gente prefiere aprovechar que todavía hacer calorcito para pasar el mayor tiempo en la calle. Además de las múltiples ofertas “terraceras” que presenta Madrid (top 3: la del Círculo de Bellas Artes, la de la Biblioteca de la UNED y cualquiera que dé a Madrid Río), si lo que os gusta es salir de compras, el 18 de septiembre se celebrará por sexto año la ‘Vogue Fashion’s Night Out‘, con horarios extendidos y descuentos en dos de los barrios más modernos de Madrid: Salamanca y Fuencarral.

 

Idea nº 3: empieza a bajar todas las cervezas del verano

Finalmente, para la gente que realmente disfruta con el deporte, desde el 6 hasta el 14 de septiembre, España será la sede del Mundial de Baloncesto. Aunque no os podáis permitir las entradas (poca gente puede), en la capital se celebrarán desde los octavos de final de los grupos A y B hasta la final, por lo que el ambiente está más que asegurado. Si lo que realmente os va es practicar el deporte, y no verlo, ¡un paseo por cualquier calle de Madrid es bueno para la salud y para el alma!

 

En vuestro caso ¿cuáles son vuestros propósitos de Curso Nuevo? ¿Qué planes madrileños contempláis este otoño?

Lenguaje sexist@

Tengo que reconocer que llevo tiempo posponiendo esta entrada porque me resulta muy complicado discutir el tema sin levantar ampollas, y mucho más encontrar la respuesta perfecta, pero bueno, soy una mujer valiente y me voy a lanzar.

Que el español mantiene expresiones sexistas es cierto. Un lenguaje es fruto de su cultura y de la sociedad a la que sirve como vínculo de comunicación, y nos guste o no, venimos de una cultura machista (ojo, como el 99,9% de las que conozco). Estoy de acuerdo con que expresiones como “ser un zorro/ ser una zorra” deberían ser desterradas cuanto antes aun estando más o menos claro que hoy en día nadie las utiliza pensando en el sexo.

Con el género de las profesiones ocurre lo mismo.  Hasta hace pocos años las mujeres mayoritariamente no trabajaban, eran amas de casa pero eso ha cambiado y ahora no es una locura que haya juezas, médicas, ejecutivas… pero seamos sinceros ¿a que seguís parándoos a pensar cada vez que habláis de una bombera, una fontanera o una mecánica? Bien, seamos realistas, también lo hacemos al hablar de un amo de casa,  un niñero o un azafato, ¿qué pasa, los hombres no realizan esos trabajos? Claro que sí, pero en este caso entendemos que el cambio en el lenguaje avanza al mismo ritmo que el cambio en la sociedad, y que en unos pocos años  habrá tantas mecánicas, como amos de casa y serán términos absolutamente normales.

Como hemos dicho, el lenguaje evoluciona constantemente pero para que un cambio se haga estable y definitivo se deben cumplir una serie de requisitos de productividad y necesidad y lo siento, pero creo que no es necesario entrar en una clase diciendo: hola chicos y chicas.

No sé qué pensar cuando escucho argumentos como que el género masculino excluye a la mujer cuando es evidente que si hay un género exclusivo es el femenino. Por suerte, parece que poco a poco el sentimiento de ridículo que causan estos desdoblamientos inútiles se está extendiendo entre todos (aunque parece que no entre los políticos en campaña), también parece claro que las arrobas y asteriscos son aberrantes así que las universidades y otras entidades relacionadas con la enseñanza se han lanzado a la tarea de buscar soluciones que desde luego convierten el idioma en algo casi extraterrestre: sustituir la expresión: “solicitante de beca” por “persona que solicita la beca” me hacen preguntarme si hay “algo” más que personas que puedan solicitar una beca, ¿o acaso finalmente se ha encontrado vida inteligente más allá de nuestro planeta y yo no me he enterado? ¿por qué tengo que sustituir la palabra alumno, por estudiante cuando la primera no solo no tiene ninguna connotación negativa sino que además se adapta mejor a lo que quiero expresar? Este tipo de cambios que se intentan imponer resultan tan ajenos y anormales que apenas están implantados en nuestra vida diaria, en algunos casos encontramos despropósitos como esta foto:

Foto tomada el 12 de mayo de 2014 en el hospital universitario de Móstoles

Foto tomada el 12 de mayo de 2014 en el hospital universitario de Móstoles

Con todo esto no quiero decir que no haya que cambiar nada. Es evidente que hay que cambiar cosas, pero estos intentos de reforma radicales no son la manera. Tal vez cuando las mujeres en los países de lengua hispana tengan las mismas posibilidades de acceder a puestos directivos, o cuando los hombres tengan las mismas posibilidades de criar a sus hijos sin ser tachados de mantenidos, el sexismo desaparezca también del lenguaje y dejemos de ver fantasmas tras cada palabra.

Para leer más, os recomiendo estos dos artículos de ‘El País’:

 

Bienvenidos

¡Hola a todos!

Gracias por leer nuestra entrada, primera de muchas, o eso al menos esperamos.

Para explicar este blog, esta web y este proyecto nos acogeremos a la regla de todo buen periodista: preguntarse qué, quién, dónde, cómo, cuándo y por qué. Si se os ocurre alguna pregunta que no hayamos contestado, por favor, no dudéis en decírnoslo en los comentarios y estaremos encantadísimas de contestaros.

¿QUÉ?

Nuestro qué es, a largo plazo, un proyecto para crear una escuela de idiomas y, principalmente, de español para extranjeros; y, a medio plazo, una muestra patente de nuestro deseo por mejorar nuestra práctica profesional como profesoras de español, de hacer esa experiencia más interactiva y más conectada con las tecnologías y las corrientes actuales; de ser, en definitiva, agentes activos de un cambio de aires en la enseñanza.

El nombre de Escuela L2 es un juego de palabras. Cuando pensamos por primera vez en este proyecto teníamos claro que queríamos una temática que fuera el hilo conductor y la base de todo. Siendo orgullosas madrileñas, buscamos algo típico de la ciudad… y pensamos en el metro. Pero además L2, como bien sabréis, son las siglas que se utilizan para hablar de segundas lenguas y, siendo profesoras de español para extranjeros, no podíamos imaginar mejor nombre.

¿QUIÉN?

Raquel  es un cúmulo de experiencia y de actividad. Es una creadora imparable de nuevos materiales y, sobre todo, de nuevas ideas. Es, además, la diseñadora del logotipo y de la silueta de Madrid tan bonitos que aparecen en nuestra cabecera.

Marina es la chica de los grandes proyectos, la que siempre va un paso más allá. Nunca se rinde ni se conforma: es el control de calidad y sobre todo el buen humor, que con la que está cayendo hace más falta que el comer.

¿DÓNDE?

De momento, en la red. Queremos darnos a conocer y conocer el mercado. También esperamos ansiosas vuestros consejos, vuestras ideas y, sobre todo, vuestras críticas (constructivas, ¡por favor!).

¿CÓMO?

Como podemos, amigos. Con el poco tiempo y las muchas ganas que tenemos. Con diferentes cursos que nos ayuden a reforzar nuestros puntos más flojos. Pero especialmente, con ilusión, que de eso nos sobra.

 ¿CUÁNDO?

Con el nuevo curso escolar queremos empezar clases particulares o de grupos reducidos y clases de empresas. “Vísteme despacio, que tengo prisa”, dicen, y esta vez nos vamos a vestir súper despacio porque esperamos que la escuela dure mucho.

A partir de ahí, habrá que ir viendo.

¿POR QUÉ?

Ahhhh, la pregunta del millón.

Porque queremos que los alumnos sean el centro de las clases y que nuestro papel sea el de mediador entre ellos y la capacidad de comunicarse en otro idioma. Porque los estudiantes, además de clientes, son personas, y muchas de ellas necesitan el español para conseguir un trabajo, para llevar a sus hijos a urgencias.

Porque nos encanta la gramática, pero también nos gustaría enseñar a través de otros medios: ¿y si damos una clase de defensa personal, o de flamenco, en español? ¿Y si hacemos una lista de la compra y aprendemos platos típicos internacionales? ¿Y si nos damos un paseo por el Madrid de los Austrias? En definitiva, ¿y si dejamos de ver el aula como el único sitio válido para aprender un idioma?

Porque vemos un montón de cosas que queremos cambiar sobre la enseñanza de idiomas y, para qué mentiros, sobre cómo se nos trata a los profesores.

Y porque sabemos que si le pones suficientes ganas, las cosas acaban saliendo.

 

Estas son nuestras respuestas o, más bien, nuestro ideario.

¿Qué os parece? Como decimos arriba, queremos usar este espacio como una oportunidad para colaborar, para aprender de vosotros y para escuchar vuestras opiniones.

¡Disparad!